UN CLAMOR: LOS TOROS PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD

Ritual , arquetipo del misterio; simbolismo mágico; ¿Qué son los pueblos y las naciones sino la imperfecta materialización de sus sueños?; ¿existe el alma de los cosas?, ¿acaso el misterio universal no geometriza, no será el circulo su forma mas perfecta? ¿Qué es el ruedo sino el símbolo universal del eterno drama de la existencia?: Y así…. Significados ocultos, simbolismo mágico, plétoras de ocultos y transcendentes significados; ¿arte y alquimia a partes iguales?; ¿la jaula de lo racional puede explicar esto?; ¿un espectáculo o algo mas?. Mas hoy no toca atender estas disquisiciones, hoy solo toca felicitar a las Comunidades Autónomas que han reconocido la Fiesta de los Toros como Bien de interés cultural; enhorabuena y sigamos. Seco y rotundo, toca declaración de principios, no valen enmascaramientos, etiquetas, señuelos en forma de ideologías, acreditaciones, militancias o adscripciones partidistas; aquí solo cuentas los hechos, los que trabajan a favor y el resto, sin mas; así que cualquier compañero de viaje que se sume al esfuerzo común de que la TAUROMAQUIA sea reconocida por la UNESCO como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD bienvenido sea, el resto nos es indiferente. A los que creen en la Utopia y algo más, les diremos que es posible, a todos ellos va dirigido este resumen al que solo hemos aportado el humilde lazo recopilador. Gracias a Todos
LA REDACCION

Para comenzar veamos lo que dice la propia UNESCO: Criterios para la inclusión en la lista de Patrimonio de la Humanidad
A fines de 2004. había seis criterios en el ámbito cultural y cuatro en el ámbito natural. En 2005 esto se modificó para que hubiera un grupo de diez criterios. Para ser incluido en la lista de Patrimonios de la Humanidad un sitio debe tener un “sobresaliente valor universal” y debe satisfacer al menos uno de los siguientes criterios de selección:5
I. Representar una obra maestra del genio creativo humano.
II. Testimoniar un importante intercambio de valores humanos a lo largo de un periodo de tiempo o dentro de un área cultural del mundo, en el desarrollo de la arquitectura o tecnología, artes monumentales, urbanismo o diseño paisajístico.
III. Aportar un testimonio único o al menos excepcional de una tradición cultural o de una civilización existente o ya desaparecida.
IV. Ofrecer un ejemplo eminente de un tipo de edificio, conjunto arquitectónico o tecnológico o paisaje, que ilustre una etapa significativa de la historia humana.
V. Ser un ejemplo eminente de una tradición de asentamiento humano, utilización del mar o de la tierra, que sea representativa de una cultura (o culturas), o de la interacción humana con el medio ambiente especialmente cuando éste se vuelva vulnerable frente al impacto de cambios irreversibles.
VI. Estar directa o tangiblemente asociado con eventos o tradiciones vivas, con ideas, o con creencias, con trabajos artísticos y literarios de destacada significación universal. (El comité considera que este criterio debe estar preferentemente acompañado de otros criterios).
VII. Contener fenómenos naturales superlativos o áreas de excepcional belleza natural e importancia estética.
VIII. Ser uno de los ejemplos representativos de importantes etapas de la historia de la tierra, incluyendo testimonios de la vida, procesos geológicos creadores de formas geológicas o características geomórficas o fisiográficas significativas.
IX. Ser uno de los ejemplos eminentes de procesos ecológicos y biológicos en el curso de la evolución de los ecosistemas.
X. Contener los hábitats naturales más representativos y más importantes para la conservación de la biodiversidad, incluyendo aquellos que contienen especies amenazadas de destacado valor universal desde el punto de vista de la ciencia y el conservacionismo.
I Toros y cultura
FUNDAMENTO CULTURAL DE LA FIESTA DE LOS TOROS
Articulo de José Almenara Barrios
Pretendemos, aquí, poner voz a las personas que han escrito de toros y sobre toros, y acallar así las ignorantes voces de los antitaurinos que achacan a los defensores del arte esa incultura que es patrimonio exclusivo suyo.
Cuando aquella fatídica noche de 1936 el poeta fue asesinado, le acompañaba en el último viaje un banderillero que también encontró la muerte abatido por los fusiles fascistas. Pocos meses antes, Federico García Lorca nos había dejado dicho que “la fiesta de toros es la más culta que hay hoy en el mundo”.
Previamente dijo: “El toreo es, probablemente, la riqueza poética y vital mayor de España”.
Para rematar la faena, por si alguien piensa todavía que la fiesta de toros es asimilable a una tradición de incultos, veamos que pensó de ella el Profesor Tierno Galván, mejor dicho como razonó filosóficamente sobre la fiesta. En un singular libro titulado: “Los toros acontecimiento nacional”, nos dejo dicho:
“Los toros son el acontecimiento que más ha educado social, e incluso políticamente, al pueblo español”.
Y de nosotros los aficionados ¿qué dijo?. Escuchen con interés. Siéntanse orgullosos, de pocos espectadores se ha escrito algo tan bello:
“(…) el espectador de los toros se está continuamente ejercitando en la apreciación de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto, de lo bello y de lo feo. El que va a los toros es exactamente lo contrario de aquel aficionado a los espectáculos, de quien dice Platón que no tolera que le hablen de la belleza en sí, de la justicia en sí y de otras cosas semejantes. El espectador de los toros no es un mero, un simple aficionado a lo espectacular, ni tampoco exclusivamente un entusiasta de la exaltación embriagadora, es, mejor que todo esto un amante del conjunto del cual, en cuanto acontecimiento, es parte necesaria”.
Curiosamente, todos los escritores españoles que han sido o son algo se han asomado al balcón de la Tauromaquia, a continuación citamos a los más relevantes.
Tengo que empezar con nuestro Alberti, como no nombrarlo aquí, y como no ligarlo a “Joselito”. Del torero admiraba el poeta: “aquella seguridad y gracia juguetona, aquel burlarse suyo de la muerte, únicos en la historia del toreo”.
Perdonen, ahora, la retahíla, pero quiero que sea así, que no queden dudas; los nuestros son los cabales, “los imprescindibles”, que diría Bertold Brecht: Góngora, Quevedo, Nicolas Fernández de Moratin, los mencionados Lorca y Alberti, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández, Antonio y Manuel Machado, Gerardo Diego, Chaves Nogales, Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala, Salvador de Madariaga, Américo Castro, José Bergamín, Camilo José Cela, y tantos otros.
Por cierto, creo que hemos valorado poco las palabras de D. Ramón Pérez de Ayala sobre los toros, me gustaría recordarlas, nos dice: “No. Nunca… los toros no pueden morir. Moriría España”. Esa identificación es enormemente interesante, y de una candente actualidad. Algunos nacionalismos extremos que soportamos parece que han llegado a esa misma conclusión, ¿o no es el ataque a la Fiesta en Cataluña, en parte, un ataque a la idea de España como nación? Eliminada la Fiesta de Cataluña, es mucho más fácil decir que no somos españoles. Por terminar con D. Ramón Pérez de Ayala, me gustaría citar la idea que plasma cuando le preguntaron si los toros es símbolo de incultura, él respondió: “¡Tonterías! Si los toros no se universalizan más es porque no es posible. Porque no tienen en todos los países la posibilidad de tener nuestras ganaderías. Los toros son un arte y un drama”.
Recordemos, también, las palabras de Salvador de Madariaga, nos dejo dicho de la corrida: “Participa de casi todas las artes. Fundamentalmente es un drama: el hombre esta en constante peligro, y el toro, destinado a la muerte.
Este hecho le da una especial tensión. A este aspecto dramático se unen las demás artes. Una corrida es una pintura de una belleza impar, en la que juegan papel decisivo el color y la luz cambiante. A la vez, es una obra maestra del arte escultórico y en ella son decisivos elementos del ballet, porque es una síntesis de color y movimiento. Y no cabe imaginar corrida de toros sin música.”.
El caso de don Américo Castro, es singular. Una vez abandonada una forma cuantitativa de hacer historia de corte demográfico o económico, recaló en un sentido problemático de la historia, no sólo el dato demográfico es analizable.
En ese momento, es cuando entiende la corrida de toros como la “morada vital hispánica”. Para él la tauromaquia es “espectáculo nacional y símbolo del vivir como riesgo absoluto frente a un destino amenazador, sólo conjurable mediante heroicas destrezas (…), un rito solemne en el que autentico hispano, sin saberlo, rinde culto a la esencia de su forma de vida”.
También se acercaron y quedaron prendados del drama taurino una gran parte de la generación del 27 (auspiciada por el torero y dramaturgo Ignacio Sánchez Mejias). De ellos, unos de los más importantes en cuanto al tratamiento que lleva a cabo en su obra de la temática taurina es José Bergamín, como nos dice Andrés Amorós “cualquier consideración intelectual de la Fiesta tendrá que tener muy en cuenta sus libros. (…). Entrelaza en los mismos las referencias a Lope, Kierkegaard, Sartre, Landsberg, Bergson,etc.”.
Dijo Bergamín:
“En el toreo se afirman, físicamente, todos los valores estéticos del cuerpo humano (figura, agilidad, destreza, gracia, etc.), y, metafísicamente, todas las cualidades que pudiéramos llamar deportivas de la inteligencia (rápida concepción o abstracción sensible para relacionar). Es un doble ejercicio físico y metafísico de integración espiritual, en que se valora el significado de lo humano heroicamente o puramente: en cuerpo y alma, aparentemente inmortal.”
Los que equiparan los toros, con cierto desprecio, a un espectáculo tradicional, castizo o costumbrista, deberían reflexionar ante la agudeza de Bergamín, que dejó escrito:
“No hay nada menos castizamente español que la lidia de un toro en la plaza cuando es ejecutada perfectamente… El toreo no es español, es interplanetario.”
De Bergamín, de su libro La Música callada del toreo dedicado al genial Rafael de Paula me parece deslumbrante el párrafo siguiente:
“Decía el filósofo Bergson que la precisión del pensamiento la inventaron los griegos. Los andaluces, al inventar el toreo, inventaron, o añadieron, al pensamiento, una especie de voluptuosidad de la precisión que es el toreo mismo. Sobre todo al ceñirse a ella en la suerte, en el recorte y en el galleo.”
Finalicemos esta semblanza de los escritores e intelectuales más clásicos con Camilo José Cela, nuestro premio Nobel de Literatura, él, que dijo cuando La Coruña recientemente recuperó su plaza de toros, que por fin la ciudad se incorporaba de nuevo a la verdadera cultura. Éste D. Camilo nos ha dejado una interesante obra de literatura taurina, pero no quiero entresacar de la misma ideas o argumentos sesudos sobre la Tauromaquia. De Cela, aquí, me gustaría dejar constancia de su actividad torera, no hay mejor argumento para la reflexión. De hecho recoge Amorós que cuando se busca en las biografías autorizadas de Cela, aparece su condición de torero. Así, en la nota de Quién es quién en las letras españolas se dice de Cela: “Periodista, poeta, torero, pintor…”.
Pero en la literatura y ensayística actual también está presente la Tauromaquia, a modo de ejemplo de autores cercanos a la misma, podemos citar: a Fernando Sánchez Dragó, a Antonio Gala, al catedrático Andrés Amoros, al profesor de psiquiatría Fernando Claramunt, a los filósofos Savater y Gómez Pin, o a nuestro Felipe Bénitez. Todos ellos no son escritores que pasen de soslayo por el tema, en realidad, tienen un discurso comprometido con la Tauromaquia.
De los intelectuales actuales me atrae de manera muy especial la posición respecto a los toros del dramaturgo Albert Boadella. Será porque me gusta dejar ahora con cara de idiotas a los catalanistas de nuevo cuño, a esos que quieren erradicar la fiesta de los toros de Cataluña. De nuevo, estocada en todo lo alto a la intolerancia. El genial catalán, el padre del teatro moderno, de la vanguardia escenográfica, el paradigma de artista catalán, les ha salido rana, y nos dice, escuchen bien:
“(…) los toros han sido también el núcleo de mis criterios artísticos (…)”. “La ceremonia taurina constituye hoy una excepción, porque esta insólita manifestación ha permanecido como el rito pagano más antiguo del mundo occidental, pero con la característica singular de que mantiene una plena vigencia, es decir, no se ha pervertido en folclore. El asentamiento moderno de los toros es la consecuencia de un pueblo reacio a los “inventos”, que ha conseguido preservar el rito ancestral mediante una sabia resistencia a los embates de las modas”.
El también catalán, y catedrático de Filosofía de la Universidad Autónoma de Barcelona, coordinador del Congreso Internacional de Ontología patrocinado por la UNESCO, y miembro asesor de los estudios de doctorado de la Universidad de París X. Define a la Tauromaquia como la Escuela más sobria de vida, precisa a la Tauromaquia como “exigencia indisociablemente ética y estética”. Este profesor investiga sobre la reivindicación de la singularidad del ser humano en el seno de la animalidad.
De la literatura podríamos pasar a la música, de los ensayos a la opera. El mundo de los toros ha dado lugar como ninguna otra expresión humana a una rica y variada producción musical. Es evidente, la existencia de un género musical ligado a lo taurino, el pasodoble. Pero existe también una producción clásica operística o sinfónica.
Incluso los autores de la música más actual han sido inspirados de alguna u otra forma por el universo taurino. Por ello, no me privo de leer un soneto de un cantante actual (por aquello de que siempre hay alguien que dice que estamos anclados en el pasado), en concreto uno de los sonetos que dedica Joaquín Sabina al torero José Tomas:
“Cosido a tu capote José Tomas canta como Tiziano, levita como dios, saca de quicio, se venga del bochorno del verano, prende un horno sin juegos de artificio. Compite en quites, mece en chicuelinas, va de paseo al coliseo de Roma, desentumece, por manoletinas, la rutina ferial Santa Coloma. Republicano zar de los toreros, el barrabás parece, cuando pasa por tu fajín, rocín de don Quijote. Tu pasión es cruzarte con isleros, tu puerta la del príncipe y tu casa mi corazón cosido a tu capote.”Va siendo hora de terminar, no puedo detenerme en el papel de la Tauromaquia en la pintura, el cine, la fotografía, el teatro, la antropología, la historia, la ciencia, la taurotraumatología, la economía, el periodismo, la veterinaria, la ecología, las nuevas artes escénicas, la sociología o la arquitectura.
No quiero dejar, tampoco, de mencionar el impacto de la fiesta en los intelectuales foráneos, citemos, como ejemplo, la fascinación del espectáculo y de determinados toreros en los viajeros románticos del XIX. O más recientemente en los norteamericanos Orson Wells, o el premio nobel de literatura Ernest Hemingway. O sobre toda una pléyade de intelectuales franceses actuales que se acercan a los toros con veneración y enorme tolerancia y respeto.
Para terminar, algunas reflexiones finales, seamos radicales, sólo existe un argumento, de naturaleza ética, para defender la fiesta frente ataques externos: el ejercicio que supone que un hombre libre lidie un toro integro.
Los argumentos estéticos no son viables, dada la ceguera, como dije antes, del que no quiere ver o no sabe ver. Basándonos en todo lo expuesto los taurinos manifestamos: 1.-La fiesta de los toros en sus múltiples expresiones, de las cuales la corrida es el paradigma actual, representa un patrimonio cultural para España de primer orden.2.-La corrida, se quiera o no, identifica a lo español, entre otras cuestiones porque ha impregnado e impregna toda y cada una de las bellas artes que se desarrollan en nuestro país.
3.-El toro es no sólo un símbolo primigenio de la cultura ibérica, sino que representa un objeto cultural que es necesario preservar, no encerrándolo en un zoológico sino manteniéndolo en su hábitat natural, alejándolo de la muerte indigna de un matadero.
4.-La ganadería, y en concreto el medio donde ella se desarrolla, la dehesa, representa un patrimonio ecológico que convierte a España en reserva natural frente al resto de países europeos. Como recientemente ha dicho Victorino hijo, el ganadero de bravo es un verdadero gestor medioambiental.
5.-El espectáculo taurino constituye una actividad económica de primera línea por el impacto económico que realmente tiene la fiesta en nuestra sociedad.
Dejando claro que representa el segundo espectáculo de masas de España, movilizando millones de personas en una temporada, y generando miles de puesto de trabajos directos e indirectos.
6.-Es necesario un reajuste de la política fiscal que soporta la fiesta, gravada con impuestos demenciales y nulamente beneficiada.
7.-Instamos a los poderes públicos a generar e implantar políticas nacionales, autonómicas y locales para salvaguardar y fomentar a la fiesta de los toros como patrimonio cultural heredado.
8.-Solicitamos que la fiesta de los toros ocupe el papel que le corresponde en los medios informativos de titularidad pública en consonancia con el volumen de espectadores que mueve anualmente. Es urgente, un replanteamiento por parte de los gestores de medios audiovisuales públicos de su política de ocultamiento, fundamentalmente televisivo, del hecho taurino.
9.-Instamos a que todos los actores implicados en el espectáculo: toreros, ganaderos, empresarios, apoderados, informadores, administradores y aficionados, pongamos énfasis en una mejora del desarrollo de la corrida, atendiendo al sentido evolutivo del espectáculo, pero si pervertir su esencia.
10.-Reivindicamos los valores de nuestra fiesta y nos enorgullecemos de llevarla por bandera a donde quiera que vayamos.
Termino con una cancioncilla popular, como aviso a los navegantes, es la conocida tonadilla de Ricardo de la Vega y Chueca:
“Es una fiesta española que viene de prole en prole y ni el Gobierno la abole ni habrá nadie que la abola”.PATRIMONIO HISTORICO Y MONUMENTAL
LAS PLAZAS DE TOROS ARTE; HISTORIA Y PATRIMONIO MONUMENTAL A PARTES IGUALES. LAS PLAZAS DE TOROS HISTORICAS
El 10 de de 2001, se creó, se creó una Asociación que integra a varias de las Plazas de Toros más antiguas de España. Esta Asociación, actualmente, la componen los Ayuntamientos de Almadén, Aranjuez, Béjar, Campofrío, Santa Cruz de Mudela y Tarazona , la Real Federación Taurina de España y la Asociación de Amigos de la Plaza de Toros de Béjar. Si bien, en el momento presente han solicitado formalmente su ingreso, la Plaza de Toros de Acho, Lima, y la Asociación de Amigos de la Plaza de Toros de Almadén; al mismo tiempo que se gestiona la adhesión de las Plazas de Toros de Ronda, Sevilla y Zaragoza.
¿Con que objetivo se fundó esta Asociación?. Pues con el de desarrollar una serie de proyectos y acciones comunes, encaminados a promocionar cultural, artística e históricamente, estas plazas de toros y por extensión, sus respectivas ciudades.
La Unión, está legalmente constituida, dispone de una adecuada estructura orgánica y funcional y a día de hoy, ha materializado importantes ideas y proyectos.
La UNIÓN DE PLAZAS DE TOROS HISTÓRICAS DE ESPAÑA, este es el nombre completo de la Asociación, de común acuerdo y según su propio criterio, han dado cómo definición de Plaza de Toros Histórica, la siguiente:
• Plaza toros autónoma, o lo que es lo mismo, plaza que en su momento fuera construida expresamente, para la función taurina. • Que fuera inaugurada, o al menos construida, con anterioridad al año 1800 • Que actualmente esté respondiendo al fin para el que fue construida, es decir, para la función taurina, independientemente de que se la estén dando también otros usos. • Y que esté declarada Bien de Interés Turístico, Cultural, Histórico, Monumental, etc.
Las Plazas de Toros de España, que hoy tienen evidenciadas estas condiciones, son las seis citadas anteriormente, más las de Ronda, Sevilla y Zaragoza. La petición de ingreso en la Unión de la Plaza de Toros de Acho, Lima, obligará a previamente modificar los Estatutos, lo que por otra parte, dará a Unión el carácter de internacional y abrirá las puertas a otras plazas de los países que conforman la órbita taurina.
Puede extrañar que a ésta Asociación de Plazas pertenezcan entidades taurinas como las Asociaciones de Amigos de las Plazas de Béjar y Almadén y la Real Federación Taurina de España. Hemos de decir que la Asociación bejarana fue la precursora de esta Unión, a partir de una sugerencia dada por la Real Federación Nacional Taurina. Los Amigos de Almadén han formado su Asociación después, pero llenos también de ilusión por sumarse a estas iniciativas.
Queremos significar que, estas Plazas, autónomas todas y con más de doscientos años de existencia, son verdaderos monumentos histórico-artísticos, desconocidas en su mayoría por el gran público, porque es frecuente oír plantearse a mucha gente: Si a mi no me gustan los toros, ¿para qué voy a ir a visitar éstas plazas?.
Podremos ser o no entusiastas de nuestra Fiesta Nacional y por ende asistir o no a los festejos taurinos y a los eventos culturales que en torno a la Fiesta se dan, pero … ¿qué tiene que ver esto para que cuándo estemos en una ciudad, visitemos su plaza de toros, al igual que visitamos otros edificios emblemáticos como catedrales, mezquitas, museos, plaza mayor y los lugares de interés?. No visitar una plaza de toros, alegando que no nos gusta la Fiesta Nacional, es algo así, como renunciar a visitar una catedral, por el hecho de no ser católico o una mezquita, por no ser musulmán.
Las Plazas de Toros Históricas, todas, obviamente, tienen una fecha de nacimiento, que es la que define su antigüedad. Una antigüedad que, en la mayoría de los casos, está constatada en los archivos históricos de su ciudad. Pero vamos a significar aquí, que la importancia de las Plazas, no la da la fecha de nacimiento, al igual que la relevancia de una persona no la da su edad. La edad de las Plazas, no debe ser elemento relevante ni discriminatorio y mucho menos, elemento de litigio. Lo verdaderamente importante de cada una de ellas, debe ser su historia, su belleza y su carácter artístico y monumental.
¿Se le ocurriría a alguien discriminar la Mezquita de Córdoba con respecto a la Alhambra de Granada, por razones de edad?. ¿O un edificio románico con respecto a otro gótico?. Lo ideal y normal es que el que visite estos monumentos, disfrute de ellos, valorando riquezas y obviando banalidades. Pues el mismo talante, la misma disposición, se debería tener con las Plazas de Toros.
El motivo que nos trae a ésta pagina, es dar a conocer las Plazas de Toros Históricas; aunque por el momento vamos a hablar solamente de unas cuántas, de seis concretamente, que son las que forman esta Unión. Hemos dicho que son: Almadén, Aranjuez, Béjar, Campofrio, Santa Cruz de Mudela y Tarazona, citadas por orden alfabético. Lamentamos no hacerlo de más, de no hacerlo por el momento de Lima, Sevilla, Ronda y Zaragoza, anteriores al año 1800 y de otras, que siendo posteriores, merecen todo nuestra atención, pero haríamos esta página interminable. No obstante, confiamos en ir añadiendo Plazas a esta relación que iniciamos ahora, señal inequívoca de que el número de afiliados a la Unión va en aumento.
Y hecha esta introducción, vamos a comenzar nuestro particular paseo descriptivo, histórico y arquitectónico, por las seis Plazas elegidas. Y lo vamos a hacer, trasladándonos no con criterios de antigüedad, sino por orden alfabético. Comenzaremos por la A de Almadén y terminaremos con la T de Tarazona.
José Alvarez-Monteserín Secretario General y Coordinador.
PATRIMONIO MONUMENTAL: EL ALMA DE UN PUEBLO
TAUROMAQUIA: PATRIMONIO MONUMENTAL UNIVERSAL

Acho (lima)

Santa Maria (Bogotá)

Tanger

Monumental de Mejico

nuevo circo de Caracas

Plaza de Toros de Lisboa

Santa Maria (Bogotá)

Nimes (Francia)

Melilla
TOROS Y ECOLOGIA: PRESERVACION DE ESPACIOS NATURALES
El toro bravo, entre ecología y disfrute
Las 1.100 ganaderías españolas ocupan más de 500.000 hectáreas de dehesa
ANTONIO LORCA – Sevilla – 09/12/2007
El toro bravo es un defensor del medioambiente; un valor ecológico de primera magnitud, y un elemento fundamental para el mantenimiento y pervivencia de la dehesa, un ecosistema único y exclusivo de la Península Ibérica. Éste es el argumento fundamental de los expertos consultados por este periódico cuando se les pregunta por la relación entre el toro de lidia y su entorno natural. José Luis García-Palacio, ganadero y presidente de Asaja Huelva, llega a afirmar que “si desapareciera el toro, se perderían las más de 500.000 hectáreas de dehesa, por lo general las de mayor calidad, que ocupan las 1.100 ganaderías españolas”.
“La mejor herramienta para conservar la dehesa es el ganado vacuno”
“El patrimonio genético del toro es de un valor incalculable”
La cabaña brava consta de 135.000 vacas en edad de reproducir -más de 35.000 en Andalucía- integradas en cuatro asociaciones ganaderas: la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL), que agrupa a las casi 300 ganaderías más prestigiosas, de las que 130 son andaluzas; la Asociación de Ganaderías de Lidia, que reúne a 420, de las que 88 residen en el sur, y el resto se las reparten la Agrupación Española de Ganaderos de Reses Bravas y Ganaderos de Lidia Unidos. Entre todas ellas ocupan el 17% de los más de tres millones de hectáreas de dehesa que existen en el país.
Y lo más curioso es que esta “actividad empresarial” se realiza, por lo general, por afición y disfrute y no por un legítimo beneficio económico. Así lo afirma Pablo Campos, economista ambiental y profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, quien señala que “un propietario medio de dehesa que cría ganado de lidia tiende a perder dinero, pero ésa es la situación que está dispuesto a pagar por el autoconsumo de su renta ambiental”. “Se costea su disfrute ambiental”, añade, “e invierte en un lujo no para vivir, sino para gozar”. Es lo único, en su opinión, que explica la continuidad de la dehesa, “porque su renta de capital es el disfrute de su propietario”.
Lo que parece claro, en primer lugar, es que el toro cumple un papel relevante en su entorno medioambiental. Isabel Carpio, secretaria general de la UCTL, señala que “la ganadería brava hace un aprovechamiento racional de los recursos, mantiene el ecosistema, contribuye al equilibrio del medio en que vive y, sobre todo, protege la dehesa porque limita el acceso del animal más depredador que existe: el ser humano”. El famoso ganadero Victorino Martín hijo asegura, por su parte, que “el toro es un gran defensor del medioambiente porque ha convertido la dehesa en un espacio casi virgen”. Y Eduardo Martín Peñato, presidente de la Asociación de Ganaderías de Lidia, afirma que “las dehesas existen gracias a la rusticidad del ganado bravo -fácil adaptación, aprovechamiento de alimentos marginales y capacidad para sobrevivir con las mínimas condiciones ambiéntales-, lo que las mantiene limpias y permite la compañía de otros animales”.El economista Pablo Campos sostiene que la cría del toro es muy favorable a la conservación del ecosistema de la dehesa, y, aunque asegura que no es aficionado, considera que debe prevalecer la fiesta de los toros para que no desaparezca el animal, lo que no se puede asegurar si su pervivencia dependiera en exclusiva del poder público.
Y José Luis García-Palacio, que lleva años estudiando las condiciones de la dehesa, concluye que “la mejor herramienta de conservación de la dehesa es el ganado vacuno, y, en especial, el bravo, porque es el que mejor aprovecha sus condiciones durante todo el año, y no el cerdo ibérico, como se pudiera pensar, que se limita a comer bellota durante los meses de la montanera”. Insiste el ganadero en que los propietarios de ganado bravo aportan un bien a la sociedad “porque mantienen dehesas que son sumideros de CO2 y producen oxígeno, fijan la población de los medios rurales e invierten en un negocio de escasa rentabilidad porque el toro exige unas dehesas limpias; si las abandonamos, desaparecerán en 25 años”.
La secretaria general de la UCTL añade que “la dehesa es el ecosistema por excelencia”, y que su protección debe ir unida a la del toro bravo. De hecho, la dehesa como joya medioambiental es el lema de la Feria Mundial del Toro, que se celebrará en Sevilla el próximo año. Pero Isabel Carpio se lamenta de que el Ministerio de Medio Ambiente no haya captado este mensaje, “aunque, antes o después, deberá reconocer que el toro es una raza especial, un abanico de biodiversidad que ningún otro animal puede aportar, y que está estrechamente ligado al mantenimiento del medio ambiente”. Victorino Martín apostilla que “el patrimonio genético del toro es de un valor incalculable, que, además, se ha mantenido a lo largo de los siglos porque es el único animal que se ha seleccionado en la búsqueda de un determinado comportamiento”.
Por último, García-Palacio llama la atención sobre la situación de la dehesa, “la forma de explotación más inteligente que el ser humano ha desarrollado en la naturaleza”, que ocupa una parte del cuadrante suroccidental de la península, desde Salamanca, Ciudad Real y Toledo hacia el sur de Andalucía y el Alentejo portugués. A su juicio, sufre, por un lado, un vacío legal, puesto que la aprobación de la Ley de la Dehesa de Andalucía ha sido aplazada hasta la próxima legislatura, y la desaparición progresiva, por otro, de encinas y alcornoques a causa de un hongo que pudre las raíces de estos árboles.
Para afrontar ambos problemas se ha creado el Foro Encinar, que preside él mismo, e integra a universidades, organizaciones empresariales, patronatos de turismo y ganaderos, hasta un total de 50 instituciones públicas y privadas de España y Portugal. “Si no cuidamos la dehesa”, afirma, “no habrá cerdo ibérico dentro de 50 años, habrá que criar los toros en establos y el impacto ambiental, económico y social será brutal”. “La dehesa”, concluye, “es el pilar fundamental del sector primario, y está íntimamente unida a la agricultura, a la ganadería ovina, vacuna y porcina, y a productos turísticos y gastronómicos; al mismo tiempo, es una excelente reserva de vida silvestre, tanto de flora como de fauna, desde el jabalí, al lince ibérico, el buitre negro y el toro bravo. Merece la pena que la cuidemos…”.
Y AHORA A LA HEMEROTECA:
LOS HEREDEROS DEL PATRIMONIO CULTURAL DE LA TAUROMAQUIA La Tauromaquia es una manifestación cultural que durante siglos ha construido un patrimonio material e inmaterial reconocido por todos los pueblos del mundo. Este reconocimiento se expresa cada año con la presencia de cientos de miles de turistas de todas partes que asisten a las plazas de toros a presenciar este espectáculo y que consumen cualquier género de objetos relacionados con la Fiesta que se llevan como “souvenir” a sus lugares de origen. Durante los últimos cuatro siglos la Tauromaquia ha ido evolucionando hasta el espectáculo que vemos hoy. Es ésta una realidad incontrovertible, como lo es también que la Tauromaquia nació en el Mar Mediterráneo y se extendió hasta el Mar Caribe, del otro lado del Atlántico, donde se practica y proyecta con extraordinaria intensidad desde los mismos años del descubrimiento de América. El patrimonio de la Tauromaquia se ha ido constituyendo inveteradamente, muchos se han dejado la vida en ello, y está integrado por las prácticas, técnicas, ritos, liturgia taurina, usos y costumbres que se han transmitido de generación en generación, en un proceso evolutivo y modernizador que la ha llevado a ser reconocida como una de las bellas artes. Son parte de éste patrimonio los instrumentos con que se practica el arte de torear, capotes, muletas, espadas, algunas de ellas templadas en la mas antigua tradición del forjamiento del acero, y muy particularmente, esas obras de orfebrería que son los vestidos de torear, realizados por sastres de toreros, un oficio que en muchos casos también se transmite de generación en generación. Igualmente integran éste patrimonio los espacios donde la Tauromaquia se practica, las plazas de toros, algunas de las cuales son verdaderos monumentos arquitectónicos de siglos pasados y del presente, así como los espacios o dehesas donde se cría el toro de lidia, ese animal único en su especie, con cientos de miles de hectáreas dedicadas a su crianza, autenticas reservas ecológicas y ambientales, sus cortijos, sus plazas de tientas, etc. Finalmente conforman éste patrimonio los museos taurinos que son visitados por miles de personas en cualquier parte del mundo, y mas específicamente, lo integran las innumerables obras de arte que se han realizado sobre el tema taurino en las mas diferentes expresiones de la cultura, la pintura, la escultura, la literatura, la música, la poesía, el cine, el cante, el baile, la publicidad, etc. Tantas que no serian suficientes el Museo del Prado y el de Louvre juntos para albergarlas. Muchos de los artistas o literatos, filósofos, sociólogos o antropólogos que se han acercado a la Tauromaquia para inmortalizarla con sus obras han encontrado en ellas altas cotas de su expresión artística o intelectual. Goya con su Tauromaquia, Federico García Lorca con su Llanto por Ignacio Sánchez Mejias, Ernest Heminway con su Muerte en la Tarde o su Verano Sangriento, la Tauromaquia de Picasso y el Güernica, con el toro como testigo, Fernando Botero con su Obra Taurina, y así muchísimos más. No en vano García Lorca la calificó como la fiesta más culta del mundo. Pues bien, ese patrimonio lo hemos heredado quienes amamos esta fiesta, tanto profesionales como aficionados. Algunos de éstos herederos continúan engrandeciéndola, los toreros perfeccionando el arte de torear, los ganaderos criando el toro mas apto para la lidia de hoy; también continúan exaltándola los artistas que la siguen pintando, esculpiendo, musicalizando, convirtiéndola en poesía, en lírica, en música, en literatura, en definitiva en arte. Otros herederos, como los aficionados, que tanto la disfrutamos, podemos tener frente a dicho patrimonio dos actitudes: la de actuar como herederos displicentes e irresponsables, no comprometidos, en cuyo caso ese patrimonio corre serio riesgo de perderse, o por contrario asumir la actitud del heredero responsable, que si bien no puede hacer nada por incrementar ese patrimonio, si puede hacerlo por defenderlo, mantenerlo y conservarlo. Y éste justamente es el compromiso que solicitamos a quienes podemos hacer algo para que la Tauromaquia pueda ser reconocida definitivamente, de una manera formal por la Unesco, como un bien que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Muchas gracias. Williams Cárdenas Rubio SGT de la Asociación Taurina Parlamenteria Palacio del Senado 23.06.09
NOTICIA: TOROS ACTUALIDAD
En Francia pedirán que los toros sean considerados Patrimonio de la Humanidad
MUNDOTORO 14/12/2009
La Unión de Ciudades Taurinas Francesas emprenderá las acciones oportunas para conseguirlo, a propuesta del Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas.
La Unión de Ciudades Taurinas Francesas ha acordado, a proposición del Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas, emprender las acciones oportunas para conseguir que la Fiesta sea considerada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Entre otras muchas acciones, se solicitará al Ministerio de Agricultura francés una modificación de la reglamentación actual para permitir el acceso a los toros provenientes de ganaderías que carecen de la actual Carta Verde.
Comunicado de la Unión de Ciudades Taurinas Francesas:
Durante la Asamblea General de la Union de Ciudades Taurinas Francesas organizada ayer en Mont de Marsan bajo la presidencia de la ciudad de Arles, ha sido aprobada por unanimidad la proposición del Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas de emprender las acciones oportunas para conseguir la inscripción de la Fiesta al Patrimonio inmaterial de la Humanidad definido por la UNESCO. Empieza de este modo en Francia un proceso que debería desembocar a medio plazo en la preservacion definitiva de la cultura taurina frente a los ataques que padece por parte de entidades que reivindican “derechos de animales” que ningún organismo internacional reconoce.
El Observatorio, que coordinara el proyecto en relacion con la UVTF, ha confirmado tambien a los alcaldes reunidos el impacto positivo de la accion emprendida en defensa de la Fiesta en Cataluña a traves de un manifiesto firmado por ellos mismos, por un centenar de diputados y senadores frances, asi como por el presidente de la diputacion de Pyrénées Orientales, la Cataluña norte, Christian Bourquin, cuyo apoyo es muy simbólico. En este manifiesto, los ediles franceses ruegan a sus colegas catalanes que consideren el voto que van a afrontar como un voto relativo a la libertad cultural de sus ciudadanos, y no como un voto en pro o en contra de una cultura en particular.
Tambien a petición del Observatorio Nacional, será pedido al Ministerio de Agricultura francés una modificación de la reglementación actual según la cual los toros provenientes de ganaderías que carecen de Carta Verde no pueden pasar la frontera. Esta petición responde a la necesidad de permitir el acceso al mercado francés de unos encastes en peligro de desaparición (los coquillas de Sanchez Fabrés, por ejemplo), pero también para prevenir los problemas que surgirian si, de repente, algunas ganaderias programadas para las ferias francesas perdieran dicha carta verde. Para demostrar la falta de peligro de una derogación destinada a un número mínimo de animales, el Observatorio ha pedido a la Union de Criaderos de Toros de Lidia un informe que será transmitido al ministerio via la UVTF.
Asimismo, conforme a una propuesta de la Federacion de Sociedades Taurinas Francesas, las ciudades taurinas favoreceran iniciativas destinadas a valorar la Fiesta durante el “Dia del Patrimonio”. La Federacion ha insistido tambien en la necesidad de controlar la subida del precio de las entradas para evitar que el espectaculo taurino sea demasiado elitista y para favorecer el acceso de los mas jovenes. Se ha unido a esta peticion la Union de Clubs Taurinos Paul Ricard, la cual ha pedido por su parte que se alejen todavía más del perimetro de las plazas las eventuales manifestaciones anti-taurinas.
Los cirujanos taurinos han observado por su parte una gran mejoría en la organización de las enfermerias, destacando el domingo negro del 23 de agosto, con dos cornadas gravisimas, la de Patrick Oliver en Saint-Sever y la del alguacil Patrick Bayle en Carcassonne.Por su parte, los veterinarios taurinos han comunicado los resultados de los analisis de pitones de los toros lidiados durante la temporada 2009 en las plazas de primera categoria francesa : 87% de los toros analizados han dado resultados satisfactorios y ninguna ganaderia ha dado positivo como para abrir un expediente de sancion. Segun el presidente de los veterinarios franceses “ha subido el nivel general de los toros lidiados en Francia.”
La Union de Ciudades Taurinas francesas ha decidido por fin seguir con su reflexion en busca de mejorar el tercio de varas, sin renunciar a los dos encuentros obligatorios, hasta conseguir un consenso entre organizadores, aficionados y profesionales, en estrecha
la Fiesta como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad
FRANÇOIS ZUMBIEHL
Miércoles , 16-12-09
Por los avances tecnológicos del momento y por las dinámicas económicas vivimos en un mundo cada vez más globalizado. Pero -¡ojo!- globalización no significa neutralidad. Por el contrario una guerra ideológica, más o menos subterránea, infiltra todos los campos de la cultura. Y no cabe duda de que las referencias y los modelos de vida de los países del norte, especialmente anglosajones, están en vía de imponerse a los demás pueblos a través de sus numerosísimas producciones audiovisuales y sus potentes medios de comunicación. La corrida no tiene cabida en estas sensibilidades norteñas, sobre todo por el espectáculo de la muerte, y muchos quieren acabar con ella. Es la razón por la cual los aficionados hoy en día no pueden mantenerse en una actitud pasiva. Frente a sus adversarios empedernidos tienen la obligación de defender y justificar, pacíficamente pero con firmes argumentos, su amor por la Fiesta. Para ello se pueden apoyar sobre dos textos fundamentales, firmados por el conjunto de los países miembros de la Unesco: la Convención sobre la protección de la diversidad de las expresiones culturales (2005), que marca como única condición el respeto de la declaración universal de los derechos humanos, y la Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de 2003.
Cuando uno lee este último texto queda impresionado, pues los cinco criterios enunciados en su artículo 2 para definir el patrimonio cultural inmaterial se aplican a la Fiesta de los toros. Evidentemente ésta forma parte de las artes del espectáculo. Incluso la corrida es el espectáculo vivo por esencia, ya que dentro de unas reglas y un marco definidos – los tercios, los espacios del ruedo y los minutos contados…- todo es efímero y casi todo imprevisible. Por eso la tauromaquia es un arte sublime, según reza la convocatoria para una cena de homenaje al joven Juan Belmonte, redactada por Valle Inclán, Pérez de Ayala y Sebastián Miranda en 1913. También entra dentro de los usos sociales, rituales y actos festivos. ¿Quién no percibe que el toreo encierra una liturgia abundante de gestos inspirados por la coreografía o las exigencias de un ritual: los brindis, el beso del matador a la taza de plata antes de iniciar la faena, los desplantes de cara al público al final de una serie de muletazos o a la muerte del toro…? Pero de manera más fundamental la tauromaquia recoge y hace revivir, adaptándolo a otros entornos y a nuevas sensibilidades, el antiguo fondo de la cultura mediterránea. Como la tragedia griega, la ópera italiana y las semanas santas es una puesta en escena de la muerte, o, mejor dicho, una sublimación de la muerte por el arte, una exaltación de la vida y del espíritu que han sabido triunfar, aunque sea durante unos minutos, de la fatalidad y del reino de las sombras. Representa y reinterpreta a su manera el eterno combate de Teseo con el Minotauro, la victoria de la humanidad sobre la animalidad, siempre cuando aquella haya aceptado previamente correr el riesgo de fundirse con ésta y de bajar con ella a los infiernos, del mismo modo que el toreo más bello y más emocionante es con las manos bajas y una quietud que casi parece abandono. Todo en el toreo, desde su desarrollo hasta su coreografía, está marcado por la fragilidad y el intento de superarla. Todo es una lucha desgarradora entre el ansia de eternidad y lo efímero. Esta lucha tan humana entre los extremos explica la belleza y la carga emocional que conllevan el temple, la ligazón y el arte de los remates. Sí, la muerte es el punto medular de la Fiesta, la cual sin ella se convertiría en un mero show, como el de Las Vegas. Pero no se trata solamente de la muerte del toro. El toreo mismo nos comunica, en sus más bellas luces y sombras, la evidencia de su mortalidad. Y para intentar inmortalizarlo cuando en realidad ha desaparecido nos queda la fuerza – mortal también- de lo que hemos vivido y sentido. Con el recuerdo y con las palabras procuramos superar la finitud de ese arte tan humano y entrañable, inventando para él, dentro de nuestros límites, un más allá espiritual.
Fuera del ruedo el mundo de los toros alimenta un abanico muy amplio de técnicas artesanales tradicionales cuya permanencia está subordinada a la vigencia de la Fiesta: la confección de los trajes, de los capotes de paseo y de todas las herramientas del toreo, el manejo de los caballos y de los bueyes en las dehesas, la técnica de los tentaderos. Asimismo el toreo alimenta un sinfín de tradiciones y expresiones orales, con su cortejo de términos técnicos, de dichos, de anécdotas que forman parte de la memoria colectiva de los aficionados. Tan es verdad que, como muy bien lo declaró el maestro Ángel Luis Bienvenida, «la torería son las conversaciones».
Teniendo en cuenta todos estos elementos, y para contrarrestar los intentos de abolición de los que no comparten nuestra sensibilidad, es hora de pensar en el proceso de reconocimiento de la Fiesta de los toros como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, al amparo de la Convención de la Unesco. Pero no debemos olvidar los pasos previos: es imprescindible que la tauromaquia esté reconocida como tal por las regiones, comunidades y países en los cuales queda vigente, y por lo tanto que esté inscrita en los inventarios correspondientes del patrimonio cultural inmaterial. De no ser así, el reconocimiento a nivel de la Unesco queda imposible. Para ello es necesaria una voluntad conjunta, en cada uno de los ocho países taurinos, por parte de las comunidades de aficionados y profesionales, por parte de los investigadores y expertos en el tema, y por parte de los políticos a los que tocará dar cabida a esta empresa ante las instituciones oficiales y competentes. El expediente que se elabore deberá en particular responder a estas preguntas principales: ¿qué significado cultural tiene este espectáculo con la muerte de un toro en un acto público, profundizando lo que he sugerido más arriba? Qué valores éticos y estéticos encierra nuestra Fiesta? ¿De qué modo es un factor de identificación y de autovaloración para las comunidades aficionadas, respetando la diversidad de sus sensibilidades?
Quisiera hacer hincapié en un punto clave a la luz de las preocupaciones de nuestro tiempo. Conviene mostrar en qué modo el mundo de los toros pone en práctica conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo, y contribuye de manera ejemplar al desarrollo sostenible. Existen unas evidencias de las cuales no parecen haberse percatado muchos ecologistas de las urbes: la Fiesta está basada sobre el respeto del toro, más propiamente de su animalidad cuyo conocimiento es indispensable para la lidia. ¿El malentendido con los animalistas, y con muchos ciudadanos, no radicará en que éstos quedan todavía fascinados por el mundo de Disney y quieren ver en cada gato, perro o vaca los rasgos de un niño bueno, un sustituto humano, ocultando su verdadera naturaleza de animal? Por otra parte el espectáculo taurino es la mejor oportunidad para la preservación de la cabaña brava, condenada inmediatamente al matadero el día en que se acaben las corridas. Al lado de los toros criados para la muerte en la plaza viven tranquilamente en las dehesas muchos más animales bravos, sacrificados igualmente en caso de abolición de la Fiesta: vacas de vientre y sementales. Sin olvidar que cada ganadería de bravo es un ecosistema excepcional en nuestra época, en donde conviven, en su paisaje protegido de la agricultura intensiva, innumerables especies de flora y fauna salvaje. Estoy convencido que para fomentar la afición de los jóvenes, tan sensibles al tema ecológico, lo primero y definitivo sería una visita al campo bravo.
Pregunto yo, ¿teniendo en cuenta todas estas razones, no merece la pena emprender esta tarea de reconocimiento de la Fiesta como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad? Que el proceso será largo, bien lo sé. Pero puede haber un resultado inmediato y estimulante: que nosotros, los aficionados de los ocho países, reconozcamos y afirmemos la legitimidad de nuestra afición, seamos conscientes de los valores éticos y estéticos inherentes a la Fiesta, y compartamos por el hecho un sentimiento de hermandad.
Pío García Escudero plantea pedir que la UNESCO declare a la fiesta de los toros como Patrimonio de la Humanidad

Redacción Internacional: teleprensa.es
Almería – España. El portavoz del Grupo Popular en el Senado, Pío García Escudero, que ayer participó como ponente en el Curso de Tauromaquia celebrado en la Plaza de Toros de Roquetas planteó que, por elevación y como fórmula para proteger la fiesta taurina, se plantee a la UNESCO la declaración de Patrimonio de la Humanidad para las corridas de toros. “Cursos como éste, en el que se habla de toros y se reflexiona sobre la fiesta, son excepcionales, porque ya ni se habla de toros ni se debate. Se ha perdido mucha afición, es cierto. Es importante contribuir a la fiesta y hacerlo con más promoción y más educación porque el futuro de los toros está en los jóvenes y si no hay promoción por parte de las televisiones y no se protege por parte de los estamentos públicos, la fiesta peligra”, apuntó ayer García Escudero, que, además de su faceta política, lleva a gala ser un aficionado de pro. El senador popular ya dirigió hace años varios cursos sobre tauromaquia cuando los seminarios estivales de Aguadulce todavía los organizaba la Universidad Complutense.
García Escudero participó en una tertulia sobre los puntos de encuentro de la fiesta taurina con la política y en la que intervinieron también Juan José Rueda, secretario general de la Mesa del Toro; José Antonio Soriano, director general del Instituto Andaluz de Administración Pública y uno de los impulsores del reglamento taurino de Andalucía; Antonio García Barbeito, escritor y periodista; Luis Criado del Águila como crítico taurino, Gabriel Amat, alcalde de Roquetas y José Antonio Guerrero, Vicerrector de Cultura, Extensión Universitaria y Deportes de la UAL.
García Escudero defendió durante su intervención que los valores de la fiesta son “culturales, artísticos y patrimoniales”. “Una decisión política puede beneficiar a la fiesta de los toros o perjudicarla gravemente. Por ejemplo, la Medalla de Oro a las Bellas Artes es una decisión política: el Gobierno de España decide que los toros forman parte de las Bellas Artes como la literatura o la pintura. En el lado contrario encontramos lo que está pasando en Cataluña. Y es peligroso ver cómo en algunos sitios en los que está bajando la afición, hay un caldo de cultivo importante para los movimientos antitaurinos”, decía.
Por su parte, José Antonio Soriano apuntó que Andalucía aprobó un reglamento taurino, precisamente, para proteger la fiesta de los toros. “Las encuestas dicen que cada vez hay más gente que ignora la fiesta y que cada vez tienen más fuerza los movimientos que quieren prohibir los toros. No se puede perder de vista lo que está pasando. Creo que la clave está en rehabilitar las plazas de toros. Habiendo recintos taurinos, cabaña brava y toreros, el problema no debe ser preocupante”, explicó.
Juan José Rueda, de la Mesa del Toro, contó cómo se gestó esta institución, que consiguió reunir, por primera vez y sin fisuras, a todo el sector, desde los ganaderos a los empresarios, pasando por los toreros o los subalternos, y cómo se llevó la defensa de la fiesta de los toros el año pasado a la Eurocámara. “Teníamos que demostrar que los toros son una fuerza viva que, además de ser una manifestación de nuestra cultura, aporta puestos de trabajo y genera riqueza”, afirmó.
Entre los datos que ayer se apuntaron, se dijo, por ejemplo, que la fiesta mueve entre 180.000 y 200.000 puestos de trabajo, que hay 1.100 empresas ganaderas, 300 de ellas en Andalucía, que al año se celebran 20.000 espectáculos taurinos (alrededor de 1.200 sólo en la comunidad autónoma), que se lidian 25.000 reses anualmente y que la fiesta cuenta con 40 millones de espectadores al año.
La Comunidad de Madrid declara las corridas de toros Bien de Interés Cultural
Un comunicado de la Comunidad Autónoma de Madrid informa de que el ejecutivo madrileño declara Bien de Interés Cultural (BIC) los festejos taurinos “para proteger su valor social, cultural, económico y ecológico y garantizar el derecho de los ciudadanos a la tauromaquia, como referente singular del patrimonio cultural tanto nacional como regional”. Así se pone de manifiesto en un informe elaborado por la Dirección General de Patrimonio de esta comunidad autónoma, que justifica las raíces de la fiesta taurina en la cultura madrileña y fundamenta la declaración BIC en que “el toreo es un compendio de bellas artes”. El consejero de Cultura y Deporte de Madrid, Ignacio González, ha explicado que catalogar las corridas de toros como BIC “no pretende obligar a nadie ni prohibir nada, sino hacer un reconocimiento normativo de su importancia patrimonial”, según se cita en el comunicado. Además, el gobierno autonómico madrileño establece como “objetivo deseable” que la UNESCO proceda a declarar los festejos taurinos como patrimonio de la humanidad. González ha recordado que el ejecutivo regional declara BIC los toros haciendo uso de la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad y ha insistido en que “el toreo es una de las manifestaciones más importantes del hombre en relación con la naturaleza, que está en la cultura española y mediterránea desde tiempo inmemorial”.
REDACCION ANPTE
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