ANTE LA AMENAZA DE PROHIBICION EN CATALUÑA
Recién comenzado el 2010, voluntarismo férreo y cargado de buenas intenciones; mas junto a las renovadas energías y templados deseos de prosperidad, el diagnostico nos indica que nos esperan meses brumosos, incluido varios cúmulos nimbos y algún portentoso granizo. Veamos, varios peligros acechan al mundo del Toro; a saber: El cometa trasmutado en crisis económica y la estela mejor ni mirarla, drástica situación de las ganaderías, paupérrimo pabellón empresarial y seguimos…. A lo anterior, añadimos los crónicos problemas heredados del feble estado de la cabaña brava y otros elementos crónicos que omitimos por repetitivos; mas atentos, por si nos faltaba algo, los barbaros emergen, presionan y amenazan con desbordar nuestras fronteras; a la persecución silente y la mordaza de televisiones mas otros depredadores mas o menos oficiales, se suma la mística tribal y destructiva de los nacionalismos periféricos; estos, han decidido construir no se sabe que cosas o identidades propias a consta de llevar a la hoguera al mundo del Toro. Preguntamos, es que ¿no es mediática una ceja taurina?, que hay que hacer para que busquen otro chivo expiatorio y…….sigamos , suma y sigue
Establezcamos que la estupidez es el motor de la historia, al menos eso mantiene mas de un tratadista, nosotros diríamos en palabras de un ¿destructivo? autor teatral del siglo pasado, que “la aparente racionalidad de las cosas, es solo la cascara que envuelve el desvarío de una suma de imbecilidades; tanto mas necias cuanto mas sensatamente se nos ofrecen y presentan”. Eso, nos remite a las tentativas por parte de los nacionalistas catalanes de prohibir las corridas de Toros; nos da una higa que se quieran construir símbolos propios a base de canibalizar los ajenos, que la financiación de estos movimientos tenga un origen extraño y como mínimo perturbador; lo que si nos preocupa y mucho es que se juegue con los derechos y libertades de los ciudadanos y que se escoja como victima o chivo propiciatorio a las corridas de Toros que nada tienen que ver con este astracanado aquelarre. Insensato seria dar explicaciones al inquisidor, menos esgrimir argumentaciones teológicas para eludir el capirote y la hoguera; al final capirote, hoguera y además perdida de dignidad. Alguien debería advertir que el que menos sabe de teología es el inquisidor, su conocimiento se limita a la tea, técnicas de la pira y al sofisticado arte de abrasar al diferente o a todo aquello que no comprende que es todo o casi El mundo del Toro no tiene que dar explicaciones del porqué de su existencia eso que se lo pregunten a la Historia con mayúsculas, a los españoles, -incluidos los Catalanes- y además que interroguen a otras Naciones, , incluida Francia que acoge iniciativas tan heréticas como que se declare la Tauromaquia Patrimonio cultural de la Humanidad. Por tanto ante tanta zafiedad solo cabe esgrimir que si quieren un chivo expiatorio que se busquen otro –si alguien se deja- y radiografiando el esperpento, si podemos aludir a una esencialidad que si nos preocupa y mucho, que se juegue con los derechos y libertades de todos, porque eso no es democracia, eso es propio de regímenes que creíamos superados, regímenes que execran algunos con impostada voz y megafonía multimedia y cuyas acciones al socaire de presuntas legitimidades rayarían la biografía del mismísimo Miguel de Morillo. Seco, ¿Estado de derecho?, ¿puzle de diecisiete autonomías prohibiendo cada una por su cuenta?¿que trozo de suelo Ibérico que no nacional hay que pisar para asistir a un espectáculo en libertad?. Desarrollando la ecuación tenemos un exponencial matemático cuyo límite infinito tiende hacia la más absoluta estupidez. Por hoy no da mas esto, solo un matiz, nada que ver con el Toro; todo con los derechos y libertades de los ciudadanos; como todos somos ciudadanos –taurinos y no taurinos-, estas cosas nos “dan por ahí” bastante, pura provocación; que cada uno coloque la imagen, el concepto y la palabra precisa en lugar que entienda que corresponda; porque lo que atañe a la tauromaquia y -añadamos una coda-, Señores, eso ya son palabras mayores, sepan que el mundo del Toro esta muy por encima de necedades, turbamultas sean o no parlamentarias y zafias escenografías serie B; desde luego nosotros no nos prestaremos a risiones escenicas ni a seguirles el juego, si lo haremos e incondicionalmente a defender los derechos y libertades de los ciudadanos porque eso si que esta realmente en peligro, los Toros sepanlo no se sientan en el banquillo, nos sentamos los ciudadanos y nuestra obligacion civica sera defender la poca o mucha libertad que podamos rescatar ante la amenaza a que nos someten algunos que se autoproclaman democratas por elección popular.
Julio Martinez Moreno
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